
¿Que debes tener en cuenta a la hora de buscar aliados en tu proyecto?
Las startup, son conocidas como los emprendimientos o ideas de negocios que inician a modo de prueba y se van fortaleciendo en el camino.
El mundo digital nos impulsa cada vez más a ser emprendedores y tener nuestra idea propia de negocio. ¿Pero es posible hacer emprendimiento de forma individual? Creo que no lo es, porque la startup requiere profesionales o expertos en diferentes áreas especializadas, y por muy sencilla que sea la idea de negocio, siempre necesitaremos la especialización.
Aquí algunos consejos:
1. Conocer a fondo las debilidades y fortalezas de cada socio.
Hablar con honestidad sobre las debilidades propias, y dar el espacio a tu futuro socio para que lo haga también, va a generar un compromiso de cooperación mutua, en donde se espera que ninguno de los dos recaiga en ofensas o abusos.
2. Manifestar claramente los intereses propios.
Si una intención no se manifiesta, habrá problemas de comunicación. Las discrepancias ocurren cuando el objetivo de cada quien no tiene un consenso, y cuando los métodos también están divergentes. Todo la estructura del plan debe ser conocida y debatida a fondo por los socios, para evitar inconformidades en el futuro.
3. Cualidades esenciales como: Proactividad, ingeniosidad, empatía, comprensión son inherentes al socio que tiene valor y es exitoso.
La forma como la sociedad está creciendo está cambiando drásticamente. El modelo jerárquico se está debilitando, los empresarios están siempre buscando la forma de acomodar su estructura para tener menos puestos burocráticos, unificar funciones en uno solo, así que al parecer, la sociedad tiende a convertirse en un conglomerado de núcleos interconectados, cada uno con un nivel mínimo de poder influyente, con recursos bastante optimizados, con un líder ejemplar que forma otros como líderes y que siempre se la pasa con profesionales freelance a su lado.
El jefe se va convirtiendo en líder, más cercano a sus colaboradores, más flexible en considerar ideas, menos distante por posiciones de poder o jerárquicas. Y los antiguos empleados, serán reemplazados por los freelancers que van teniendo un auge importante a lo largo de la trayectoria de la startup.

De por sí, el mismo hecho de que cambien los nombres, alude al cambio de concepto que viene detrás. La startup es un embrión de empresa, no independiente todavía, aun susceptible de morir, pero en crecimiento y retroalimentación constante.
El jefe, ya es líder, y no da órdenes por su cargo de poder, sino por una razón de ser, por un propósito que ha sido consentido previamente por todos los miembros de la organización.
Y los empleados, ahora no cumplen horario, sino resultados, se llaman freelancers y su motivación va más allá de un salario con beneficios. Están atraídos por los logros, los retos y la transformación de la sociedad.
Como vemos, este equipo Startup.líder.freelancer no deja ser, ni deja pasar. Es agente constructivo y transformador de su entorno. Con este nuevo panorama laboral al que nos enfrentamos, no podemos seguir pensando en socios solamente capitalistas, o inversores, que esperan una rentabilidad y no se involucran transversalmente en las operaciones de la empresa.
Los socios actuales están involucrados, ya sea por su asesoría, su trabajo o su capital, o con algunos fragmentos de estos tres, ya están quedando atrás aquellos que ven los toros desde la barrera. Los socios que elegimos son dinámicos, pertenecientes y aportantes.
"Lo importante debe ser expuesto al público en general con cada detalle" Bulovo